Por deferencia, que agradezo, de mi compañero Esteban, llega a mis manos esta novela-ensayo, de cuya lectura la única satisfacción que he obtenido es la que me proporciona el poder hacer el presente comentario.
No creo que a la mayoría de los que hayan leido esta obra les pueda haber aportado ningún tipo de bienestar, físico o espiritual. Es más, soy de la opinión que a cualquier común de los mortales, como yo, gentes con sus alegrías, tristezas, problemas, esperanzas, etc., este texto, no deja de ser un rollo macabeo.
Y es que, la negatividad del personaje protagonista, ingeniero informático, que a sus treinta años está ya de "vuelta" en todos los aspectos vitales de la sociedad que vivimos, por mucho que pretenda disfrazarla de realismo actual, cuando menos, resulta descabellada
De este autor, Michel Houellebecq, no había leido con anterioridad ninguno de sus trabajos. Mucho me temo que no se me ocurrirá hacerlo en el futuro.
19.06.08