domingo, 22 de febrero de 2026

"Florentino Pérez (El poder del palco)" de Fonsi Loaiza

 Desde que tuve conocimiento de la existencia pública de Florentino Pérez, y contrariamente a la opinión de la mayoría de los mortales, he pensado que se trataba de un hombre de escasos escrúpulos, falso, jesuita en su sentido coloquial, es decir, de un verdadero arribista. Mi admiración por el gran futbolista, Emilio Butragueño, quedó eclipsada como persona al escucharle decir que, Florentino, era un "ser superior". Quizás, al "buitre", esta manifestación le haya servido para seguir siendo, a perpetuidad, el Director de Relaciones Institucionales del Club, pero que le han dejado, a mi juicio, a la altura del betún, como persona medianamente inteligente.

En fin, es conveniente leer este libro con detenimiento para observar cómo se puede llegar a lo más alto de la esfera social, empresarial y deportiva, partiendo, casi, de la "nada". Puede decirse que inició su carrera a la sombra del que fue alcalde de Madrid, el franquista Juan de Arespacochaga (ambos ingenieros de caminos), a la sazón responsable de la Asociación Española de Carreteras (antes ya había ocupado diversos cargos en la administración franquista, fue Director General de Promoción del Turismo y Presidente de la Empresa Nacional de Turismo, de las que salió enriquecido con participaciones en inmobiliarias de viviendas y de construcción de pantanos) y que, al obtener la presidencia de dicho organismo, lo fichó como adjunto. Cuando, tres años después, en 1976, el Ministro de la Gobernación, Manuel Fraga Iribarne, nombró alcalde de Madrid a Arespacochaga, éste le hizo Delegado de Saneamiento y Medio Ambiente, puesto en el que continuó con el nuevo alcalde, José Luís Álvarez, hasta las primeras elecciones municipales y democráticas de 1.979, a las que se presentó en las listas por U.C.D. de Adolfo Suárez y en las que la suma del P.S.O.E. y del P.C.E.  consiguieron la alcaldía de Madrid para el "viejo profesor", Enrique Tierno Galván. 

No obstante, Florentino, siguió ocupando cargos importantes en los distintos gobiernos de Adolfo Suárez hasta el año 1983. Tuvo también una aventura política con los catalanes de Puyol y,   con Miguel Roca como lider, formaron el Partido Reformista Democrático, donde él era su secretario general. Se presentaron a las Elecciones Generales de 1986 y obtuvieron un fracaso absoluto. Aquí terminó la denominada "Operación Roca" y también la incursión en la política de Florentino Pérez aunque, a estas alturas, ya llevaba más de dos años en la actividad privada. 

No tengo ninguna duda de que con las amistades conseguidas y la sagacidad de este personaje, que se ha relacionado y se relaciona con los responsables de las más altas esferas políticas, económicas, etc., en un principio franquistas y, luego, políticas de cualquier color, haya conseguido una enorme fortuna y que, hasta el momento, no le haya pasado factura la justicia por ninguna de las fechorías económicas, presumiblemente, cometidas. Y es que el poder y el dinero consiguen hacer lo blanco negro o viceversa.  O eso, lo que dice Butragueño: ser "un Ser Superior"

27.03.23


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